lunes, 3 de agosto de 2009

La teoría de las playeras.

Mi vida amorosa siempre la he representado de manera clara y real con mi Teoría de playeras la cual consiste en:

Yo tengo una playera puesta, me queda bien,
no aprieta, conserva su color, sigue de moda y aún se me ve linda;
pero cierto día caminando por la calle entro a una tienda y veo miles de
playeras algunas me interesan, otras solo se ven bonitas de lejos, unas tienen
colores muy llamativos y así "harto variado" y a lo lejos veo una playera muy
coqueta, me acerco a verla pero no es de mi talla: es más pequeña.
Estoy dispuesta a seguir viendo más playeras
y dejar esa, pero observo que otra tipa esta viendo la misma playera que yo, así
que como estoy más cerca, corro a ganarle la playera, muchos me dicen: "para que
quieres esa playera si ni la vas a usar, no te queda, mejor déjala, solo la traes
cargando".
A lo cual respondo: "¿que te importa? es mi
playera y la uso cuando se me de la gana, que tal si bajo de peso y me queda,
uno nunca sabe".
Y así ando cargando en mi mano la mentada
playera por toda la boutique, pero no me quito la que traigo puesta
ni me mido la que traigo en la mano, pero después de unas horas me cansa la que
traigo en la mano así que decido dejarla y sigo en mi búsqueda de
playeras.
Pasan varias horas y veo que una tipa trae
puesta la playera que yo dejé olvidada en algún rincón de la tienda, me enojo y
digo: ¿por qué trae MI playera esa tipa? ¡es mía! ¿qué le pasa a esta mensa? ¿quién se
cree?
Así que voy y le hago un mega berrinche a la
tipa para que me devuelva MI playera y hago mil y un cosas y no la dejo en
paz hasta tener de regreso mi playera, y ya que la tengo, como sé que si la
sigo cargando en la mano me cansará y la volveré a dejar y se repetirá la escena
de celos POR PLAYERAS; la playera pequeña me la pongo encima de la que traigo, no quiero dejar ninguna, me la pueden ganar y sentiré feísimo.
Y así ando por la vida, con playeras y playeras encima, aún no decido quitarme ninguna, algunas son más grandes, otras más pequeñas, pero uno nunca sabe cuando las puede necesitar, así que no me las quito, algunas cambian de lugar, están más adentro por que me interesa que no se ensucien y las cuido.
Y otras, simplemente están...

1 comentario:

Unknown dijo...

Esa es la verdad, en la mayoría de los casos , saludos buen blog =)